Las 11 temporadas que hemos jugado en Tercera, no han sido fruto de la casualidad, han sido fruto del tesón de unos grupos de personas que semana tras semana han estado gastando su tiempo y su dinero –su dinero también- para que el club siguiera paseando el nombre de Becerril por toda la Autonomía.
¿Y, como se ha venido a esto?, me dirán, no tengo la respuesta, ni la intuyo porque como he dicho en algún otro foro, todo ha sido un cúmulo de contrariedades y fatalidades, se empezó bien, hubo cambios, descuidos, apatía, falta de identificación con lo que se defendía y en la hora en que se quiso reaccionar en el terreno de juego, era tarde, todos nos vieron como el mejor sitio donde se podían obtener tres puntos y como consecuencia, nos las dieron de todos los colores, incluidos los de negro y fue peor el remedio que la enfermedad.
Ignoro, hasta que vaya al pueblo, como se habrá recibido la noticia, no me gustaría ver a las gentes encogerse de hombros y despacharlo con el: “bueno, qué le vamos a hacer”, qué le vamos a hacer, ¡no!, ¡que vamos a hacer!, es la respuesta.
De momento, vamos a jugar el partido del domingo ante la Cebrereña, con dignidad, con la cabeza bien alta, sin hacer el ridículo del que acepta un contratiempo, vamos a aplaudir y agradecer en la persona de los que salten al campo, el trabajo de los cientos de chavales que han pasado por el Club a lo largo de su historia así como a directivos y entrenadores y que el aplauso no sea un adiós ni un hasta luego, que sea un impulso para que a partir del lunes 18 empecemos como en Las Fallas, a preparar las del año siguiente.
Y ahora, unos renglones para los agoreros y los emitidotes de opiniones poco agraciadas para las circunstancias que nos rodean, criticar a los jugadores cuando los resultados no nos favorecen, es cuando menos burdo y lo comparo yo con cortar la mano a los niños de San Ildefonso cuando no nos toca la Lotería o por decir otro más ilustrativo, matar al mensajero cuando la noticia que nos trae no es de nuestro agrado, obtendremos con ello mayor mal del que tratamos de combatir.
Se avecinan tiempos duros, ¿pero acaso no fue más duro salir de la nada en los años 70?, ¿o es que nadie recuerda aquello?, cuando no había ni botas, ni campo, ni autocar, ni duchas, ni socios, ni anuncios, pero había ilusión, no me digan que la hemos perdido, si hemos sido los peores de Tercera, podemos ser los mejores de Regional y recuperar la categoría., les repito lo de muchas otras veces: no hay mayor fracaso, que no haber intentado nada.
Solo diré y termino, lo que Margaret Mitchell hizo decir a Escarlata O`Hara en “Lo que el viento se llevó”: “mañana pensare lo que puedo hacer”, a lo que añado: pero que sea mañana, el lunes 18.
Eugenio Martínez García,
socio del Club Deportivo Becerril